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Las cenizas de vid en vino blanco

Cenizas de vid en vino blanco.

Este remedio es un potente colutorio. Nos ha llegado desde la Edad Media hasta nuestros días a través de una abadesa alemana.

Se compone de una mezcla de cenizas de vid en vino blanco que hay que agitar en una botella antes de usar. Sólo después se pueden hacer los enjuagues con él. Una vez que se prueba, siempre se quiere tener este remedio a mano. Porque es impresionante la forma en que actúa en la boca. Hay que resaltar que el vino blanco debe ser de cierta calidad para que toda la eficacia de este colutorio pueda desplegarse.

 

Usos más frecuentes

Es usado para cualquier afección de las mucosas de la boca y de las encías. Puede ser desde una infección bucal, una hinchazón de encía, una gingivitis o para quitar momentáneamente un fuerte dolor de muelas o dientes. En este último hay que advertir desde el principio que la persona que tenga un fuerte dolor de dientes debe ir cuanto antes al dentista. Pero no obstante si se encuentra de viaje o no puede ir hasta dentro de dos o tres días, enjuagarse esos días con esta solución, es una muy buena opción para calmar el dolor.

 

Eficacia de este remedio natural

Siempre que uno busca un remedio para intentar solucionar un problema de salud siempre surge la pregunta de hasta que punto el remedio es eficaz. En el caso de este remedio completamente natural, los efectos no tardan en llegar. Se podría uno a aventurar a decir que, desde el primer enjuague, se pueden notar mejorías tanto en la encía inflamada como en cualquier dolor dental. Lo que si que se puede decir con seguridad es que después de todo un día habiéndose enjuagado 3 o 4 veces de forma espaciada la mejoría es notoria.

 

Lugares de adquisición

Hay que dar una buena noticia a los lectores. Si uno dispone de cenizas de vid y de vino blanco de calidad, cualquier persona puede hacer este remedio natural. Es cuestión de mezclar 12 gramos de cenizas de vid en una botella de vino blanco de 75 cl (0,75 litros). Después de agitar esta mezcla ya está el remedio listo. Lo de agitar es necesario ya que las cenizas tienden a quedarse al fondo de la botella. Y lo que es importante a la hora de ingerir el colutorio es que las cenizas se queden en suspensión en el vino. El vino por lo tanto debe estar turbio, debido a las cenizas en suspensión. No obstante, también se puede adquirir este remedio en un par de tiendas que existen online. El pedido es enviado a casa dentro de la península ibérica sin ningún problema en un plazo corto de tiempo.

 

Los colutorios a lo largo de la historia

El colutorio que viene del latín “colluere” que significa lavar tiene una larga tradición en las civilizaciones antiguas. Para ello usaban flores, carbón, cortezas de árboles, canela, eucalipto, menta o canela. Hipócrates ya recomendaba un enjuague con sal, alumbre y vinagre; mientras que el Talmud judío aconsejaba la mezcla de aceite de oliva y agua de masa.

En la Edad Media también había diferentes colutorios. Pero el único que ha perdurado hasta nuestros día es el cenizas de vid.

Se usaban sobre todo en aquellas épocas para lavarse los dientes como sustituto a la crema de dientes y al cepillo de nuestros días.

 

En la edad moderna

Desde hace dos siglos a nuestros días, se han empezado a introducir productos químicos en los colutorios.  La clorhexidina es un ejemplo de ello y se empezó a usar desde los años 60 del siglo pasado, introducida por el investigador Danés llamado Harald Löe.

En la actualidad tienen más bien una funcionalidad de desinfectar frente a bacterias y microorganismos no deseados. Se diferencian de un enjuague bucal por su viscosidad. Efectivamente los colutorios son más espesos al incorporar un gelificante para aumentar la adherencia a la mucosa bucal, además de edulcorantes y agentes para mantener el pH neutral.

 

Los colutorios naturales

No obstante los avances citados en el párrafo anterior, desde Santahildegardaysumundo, hemos apostado por los productos naturales sin química alguna. Por lo que se recomienda usar este remedio en caso de problemas relacionados con la boca en general. Es un remedio completamente natural y sin química. No tiene ningún efecto secundario ni para la boca, ni para las encías ni para los dientes. Siguiendo las enseñanzas de la Santa, siempre es mejor un producto natural que un producto químico.