TIENDA ONLINE

La disciplina según Santa Hildegarda

En esta entrada Santa Hildegarda hace que la virtud de la disciplina conteste al vicio de la búsqueda errónea o insolente. Es la segunda virtud de una lista de 35 que Santa hildegarda describió en su libro: «De los méritos de la vida». 

Hay que señalar que todos estos vicios y virtudes, los ve Santa Hildegarda en unas visiones que estaban como en una clase de  nubes, de ahí que diga que la nube respondía, justo al principio. 

 

De nuevo oí una voz que venia de la nube tempestuosa que respondía a la figura:

“Tú, impío total, con tu miserable comportamiento de bromista siempre listo a la burla eres semejante al viento que sopla en todas las direcciones, y con tu veleidad imitas a los gusanos que excavan la tierra. Cuando los hombres te ven, están de acuerdo contigo ya que corres siempre a su encuentro alegremente como un perro, y así les persuades de hacer solamente lo que desean. Pero realmente tus palabras son ociosas y criminales porque dañan su corazón. Conviertes tu capricho en ley y con ellas capturas a los hombres.

Yo sin embargo, llevo cinturón de santidad y capa de honestidad; soy el acompañamiento honorable del matrimonio real que muestra con alegría el linaje de la disciplina que centellea con los ornamentos de la justicia”.