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Las quemaduras. Capítulo VI parte I

Nos adentramos poco a poco en los capítulos donde se tratan enfermedades o dolencias específicas del libro «Así es como Dios cura» del Doctor Hertzka. En esta capítulo VI el Doctor, nos describe el remedio dado por Santa Hildegarda para las quemaduras. 

Recordar que para entender bien estos capítulos específicos, habría que leerse primero los capítulos introductorios generales y que encontraréis en las pestaña de «blog», arriba en el menú principal, en la subcategoría «Dr. Hertzka». 

 

Las quemaduras. Capítulo VI parte I. 

También hay que incluir por desgracia en esta categoría a las quemaduras atómicas; en esos casos se trata ante todo de los efectos desastrosos causados por el calor de dichas quemaduras.

¡Que Dios nos permita poder recurrir a remedios naturales contra tales males!

Si no obstante tuviese que darse el caso, tenga usted la valentía de utilizar el agua con lino preparado para las quemaduras.

Esto es suficiente en todos los casos de quemaduras corrientes en el hogar, ya sean estas del primero o del segundo grado.

Hace un tiempo en la radio se formuló la siguiente pregunta:

¿Cuantas clases de quemaduras hay y que hay que hacer para asegurar los primeros auxilios?

¡Hay que ver todo lo que se dijo que se hacía!

Se ha dicho que no hay que emplear materias grasas o aceite y sobre todo no hay que expandir harina sobre la quemadura. Por desgracia esta manera de actuar y quizás otras muchas otras son empleadas con frecuencia.

¿Pero cómo actuar en el caso de que se produzcan quemaduras?

No se sabía muy bien cómo actuar y entonces han ido apareciendo diversas soluciones que se han propuesto. ¿Pomada o gel contra las quemaduras? ¿Sulfamidas? ¿Hojas metálicas? ¿Tratamiento al descubierto en una habitación húmeda? Se sigue buscando y probando aún hoy en día.

¡Por Dios, dad a conocer a la gente el método simple y eficaz de los métodos naturales! Los he puesto a prueba desde hace tiempo. El alivio del dolor y una curación impecable vienen rápidamente y de una forma bella y segura.

Hay que evitar la formación de cicatrices feas y desagradables.

Que el que se haya sido quemado en alguna parte de su cuerpo por el calor del fuego, haga cocer durante un buen rato granos de lino (semen lini) en agua y que moje con éste agua un paño de lino limpio y planchado. Que lo coloque caliente en el lugar donde esté el lugar que se ha quemado y esto quitará la quemadura.

Se trata de conseguir quitar la substancia quemada que envenena el cuerpo de una forma que puede llegar a ser mortal cuando se trata de casos graves. Hasta ahora no se conocía para este tipo de quemaduras ninguno tratamiento natural que diese un resultado satisfactorio. ¡Pero este si que es bueno! Si con este remedio se ha conseguido suavizar los efectos inmediatos del fuego para la mayoría de las quemaduras de tercer grado y de las costras y carbonización generadas por ellas, con más razón se puede intervenir en quemaduras y ampollas que se producen de manera tan frecuente en la cocina o en casa. No sé que es más digno de alabanza en el nuevo remedio: quizás es el rápido y persistente alivio del dolor que se desencadena enseguida en los interesados produciendo un sentimiento liberador y apaciguador. 

¡Pero aquí también se tienen que observar de forma exacta todas las instrucciones!

Hay que utilizar granos de lino, granos enteros de lino. Deben estar bien cocidos. Es una cocción de la cual se desprende un mucílago, como una especie de gelatina. Hay que filtrar cuidadosamente los granos y no coger más que el agua de cocción. Aconsejo cocer tres cucharillas de granos de lino en cinco o seis tazas de agua (Medio litro más o menos). ¡Hay que ir con prudencia! Una espuma abundante se forma. Se debe coger el paño de lino como compresa, ya que por lo visto la fibra de lino, también ejerce una acción saludable contra las heridas de quemaduras. Esto corresponde muy exactamente a los conocimientos modernos: es decir hoy en día se sabe que las vendas o las substancias de contacto que se utilizan no son sin importancia. El paño de lino impregnado de agua de lino debe siempre aplicarse caliente y ser renovado cada vez que empieza a secarse o cuando se vuelve desagradable el contacto cuando se enfría. Por lo tanto no penséis que una quemadura debe ser enfriada. En el caso presente, esto sería un error.