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Hemorragias internas leves y hemorroides.

Hemorragias internas leves y hemorroides.

La pérdida de sangre es un hecho que hay que tomárselo en serio cuando le ocurre a alguien.  Hay que distinguir siempre entre la sangre clara (que proviene de la parte del final del colon, de pólipos o también de hemorroides) y la sangre negra. (Esta proviene de pólipos, de cáncer del intestino, de úlceras de estómago o del intestino). Diversos medicamentos como la aspirina o los analgésicos del reuma también pueden provocar hemorragias en las mucosas todo sea dicho de paso,

Los remedios naturales de Santa Hildegarda

Santa Hildegarda como no podía ser de otra forma, da varios remedios frente a estos males, incluidas las hemorroides que suelen ser bastante comunes a medida que van pasando los años en una persona o también en las mujeres durante el embarazo.

No obstante, recordad en este blog que ante cualquier hemorragia por muy pequeña que sea, se aconseja firmemente ir a visitar un médico cuanto antes no vaya a ser que haya otra complicación detrás no deseada.

El remedio natural más simple

El medio más simple de parar las hemorragias es la sopa de judías, una vez que se han colado las judías (es decir se toma el caldo y se desprecian las judías). Dice Santa Hildegarda al respecto:

“Las judías tienen una sustancia que calienta (que estimula la irrigación sanguínea) y que constituye un buen alimento para la gente sana y vigorosa… Si alguien sufre en sus entrañas, debe cocer vigorosamente las judías en agua añadir un poco de manteca de cerdo o de aceite y beber esta sopa a pequeños sorbos, después de haber retirado las judías. Debe beberlo con frecuencia (de forma cotidiana) y se sanará interiormente.”

Los demás remedios frente a las hemorragias leves y hemorroides

Santa Hildegarda también propone para estas dolencias una sopa de yema de huevo y Matricaria, una cura de vino de moras, de galletas con miel, así como un régimen contra fuertes pérdidas de sangre. Las hemorragias espontáneas del intestino y de las vías urinarias tienen las mismas causas y necesitan la misma cura.

Finalmente para cerrar este apartado veremos dos remedios más eficaces contra las hemorroides, la Salvia de los bosques y el berro.

Sopa de yema de huevo y Matricaria (Chrysanthenum parthenium)

Este Remedio es indicado para todas las hemorragias internas, sangre en la orina, sangre en las heces, metrorragias (pérdidas de sangre en el útero).

Esta sopa es un remedio confirmado y muy eficaz:

“Si alguien sufre de una pérdida de sangre, que tome dos yemas de huevo, que las bata ligeramente.  Añadir una cantidad de matricaria que sea equivalente a lo que ocupa la mitad de una yema de huevo (más o menos 10 gr que equivale a dos cucharillas de café). Además  añadir también una cantidad de vinagre de vino, el equivalente a dos cáscaras de huevo llenas (unos 50 gr que equivale a 3 cucharillas de sopa).

Hay que añadir también una cantidad de polvo de canela ( unos 10 g que equivale a una cuchara sopera colmada) y un poco menos de polvo de cedoaria (7 gr que equivalen a una cuchara sopera rasa) y mezclar todo eso. Que prepare con esta mezcla, sin añadir mucha agua, una sopa algo espesa.  Y que se la tome tibia y a pequeños sorbos antes y después de las comidas. Que haga esto con frecuencia y se sentirá mejor.”

Esta receta por lo tanto se hace con los siguientes ingredientes:

  • 2 cucharillas de café de jugo de matricaria (Chrysanthemum parthenium Berhardi, jugo exprimido al 80,1%),
  • 3 cucharadas soperas de vinagre de vino auténtico,
  • 1 cucharada sopera colmada de canela en polvo
  • 1 cucharada sopera rasa de polvo de cedoaria
  • 2 yemas de huevo

Para obtener una sopa un poquito más “consistente o espesa” es recomendable añadir un poco de harina de espelta.

Vino de moras

Este remedio está muy indicado para hemorragias internas, presencia de sangre en la orina, pólipos. Dice Santa Hildegarda al respecto:

“Que el que sufra de hemorragias tome hojas de mora y dos veces más de tormentilla y las machaque con moderación. Que las ponga en vino hasta la restitución del jugo y que beba ese vino durante y después de la comida, pero que no lo beba en ayunas.”

La receta es sencilla de hacer tal y como viene a continuación:

25 ml de jugo de moras que provengan de bayas o bien de hojas,

50 ml de tintura madre de tormentilla (Potentilla erecta)

250 ml de vino

Hay que tomar un vaso de licor al día durante o después de la comida hasta que se paren las hemorragias.

Galletas de miel

Este remedio está indicado para hemorragias internas, presencia de sangre en la orina y pólipos. Así dice la abadesa alemana sobre éste:

“Toma igualmente (en casos de hemorragias del intestino o de las vísceras) harina fina (blanca de espelta), añadiéndole solamente miel y un poco de sal.  Haz galletas y cómelas. Ya que la harina fina (de espelta) hace acrecentar la carne (tejidos, mucosas). Y gracias a su calor y su fuerza hace que se cierren las falsas salidas de la sangre; la miel detiene la sangre falsa gracias a su calor y su suculencia mientras que la sal y su calor desecan la sangre…”

También nos habla Santa Hildegarda del menú que se debería seguir con estas dolencias:

“Durante el tiempo que alguien sufre esta enfermedad, debe comer únicamente pan de espelta y evitar el pan de centeno o de cebada. Que evite también la carne de ternera, de cerdo y toda clase de peces que no tengan escamas. (Esos peces son el marisco, las anguilas, etc.).  Así como el queso y las verduras crudas, las frutas crudas y todas las cosas asadas o echas al grill.

En cuanto a las otras carnes, de carne tierna, así como los pescados, pueden ser comidos. Hay que evitar los guisantes, las lentejas o las judías blancas. No tome alimentos calientes, sino solo tibios, de manera que no estén ni demasiado calientes ni demasiados fríos. Puede beber vino suave pero no agua (tampoco infusiones) durante su enfermedad. Ya que todo esto es nocivo al que sufre esta enfermedad. 

Los vómitos de sangre en caso de úlceras de estómago o de tuberculosis pulmonar son tratados en Hildegarda con la sopa de salvia y de vino.

Hemorragia hemorroidal y anemia hemorrágica

Santa Hildegarda habla de las hemorroides de la siguiente forma:

“Si las hemorroides (posteriora) comienzan a sangrar, después de haber sido irritadas por malos jugos, es decir si la sangre se va con las heces, no lo debe impedir el hombre. Ya que eso lo purga y actúa como una cura laxativa. Pero si con la digestión esto se produce de una manera muy fuerte, el enfermo añadirá salvia de los bosques a las verduras con las que se puede hacer de comer. Las comerá con moderación. La salvia de los bosques disminuye el efecto de tales hemorragias y las retiene; las verduras y las otras hierbas (en añadidura) permitirá que el paciente se restablezca.”

Otro remedio eficaz contra esta dolencia en el berro. (verónica becabunga)

El berro (Veronica beccabunga) es muy eficaz contra las hemorragias hemorroidales. Y de una forma más general para aliviar las varices en caso de hemorragias. Se usa la tintura madre (40 gotas en una comida caliente). Si se dispone de berros frescos se pueden también preparar como las espinacas.