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Virtud de la modestia o moderación según Santa Hildegarda

En esta entrada Santa Hildegarda hace que la virtud de la modestia o moderación conteste al vicio de la búsqueda errónea o petulancia descrita justo en el post anterior. Es la tercera virtud de una lista de 35 que Santa hildegarda describió en su libro: “De los méritos de la vida” y cuya lista podéis encontrar en el siguiente enlace:  https://santahildegardaysumundo.es/teologia/

Hay que señalar que todos estos vicios y virtudes, los ve Santa Hildegarda en unas visiones que estaban como en una clase de  nubes, de ahí que diga que la nube respondía, justo al principio del párrafo. 

 

Respuesta de la modestia o moderación.

De aquella nube tempestuosa oí otra vez una voz que respondía a esta alegoría: “Eres un idólatra que sólo hace su propia voluntad. Eres como un sonido muerto, salido de manos humanas. Tienes la voluntad de un humano y de una bestia y tus costumbres son tanto humanas como bestiales. En efecto, todas tus acciones tienen la naturaleza de las criaturas mortales, no de vivos sino de muertos, ya que tienes lo que deseas y te inflamas en las variables sendas de la vanidad.

Sin embargo, yo me avergüenzo de tales cosas y me protejo bajo las alas de los Querubines; aprendo los misterios de Dios en los escritos y en sus decretos y estoy lleno de vida celestial. Miro con ojos inocentes y busco la honestidad de mis costumbres según la voluntad de Dios. Tú, sin embargo, huyes de la voluntad de Dios en la ceguera de tu ignorancia”